
Mantener viva la memoria de los saberes que emanan de la interacción entre las personas y el medio es el objetivo principal de esta obra, que hace un análisis de la empleabilidad de la flora autóctona en la alimentación, la medicina tradicional o las complejas e ingeniosas prácticas agrícolas.
La diversidad de usos que proporciona el saber ancestral puede convertir la escasez de recursos botánicos en oportunidades para la perspicacia campesina de la isla de Lanzarote.



















